Nuestro hogar y la energía

La Energía de tu Hogar

Siempre hemos oído que el cuerpo es el templo de nuestro Espíritu, de nuestra Alma.

Pero ¿Sabías que el hogar es el templo del cuerpo?….tiene lógica, verdad?

Tu hogar, independientemente de los miembros que lo compongan, debe ser un espacio de luz y de esencia, y hasta donde yo sé, esto no tiene nada que ver con ventanas impolutas y ambientador en el recibidor. 

Hablo más bien de lo que” metes” cuando entras al hogar. De lo que introduces en tu salón cuando vuelves de la calle, de lo que permites que se instale en tu dormitorio o en el baño de tus hijos cuando regresas de trabajar, de lo que consientes que se quede en la cocina cuando vuelves de un café en el bar…..Pero y Qué meto Adela? Qué me estás contando? 

Sin querer y sin conciencia (obviamente) durante todo el día  he ido recogiendo una serie de emociones, energías y experiencias, que de manera automática se me han quedado interiorizadas y cuando vuelvo a mi Hogar, que es donde Yo soy Yo, vuelco la cestita de lo que traigo acumulado. Me pesa, no es mío….no puedo más, aquí se queda! Sin pensarlo es como si estuvieras volcando el cubo de la basura en medio de tu salón. Y bueno, si vives solo, pues a lo Juan Palomo, Yo me lo guiso, y yo me lo como, pero cómo creéis que es posible convivir con eso en un espacio dónde ya son dos miembros ó más, y cada uno hace lo mismo ¿? Uno vuelca el cubo en el salón, otro en la cocina, otro en el dormitorio…pues menudo kaos!! 

La energía, la emoción o la experiencia no huelen como los calcetines usados, ni molestan a la vista, ni hacen ruido…entonces para nosotros no existen, verdad? Lo que no veo no existe, y ahí empieza el muro limitante de mi propia vida, hecho por mí mismo…bravísimo!!

Sí existen, Sí están presentes y a diario, sí nos condicionan y afectan en nuestro subconsciente….o es que cuando has vuelto del trabajo después de defender un día duro, te acuerdas de dejar toda ésa tensión y estrés que has acumulado debido a tus responsabilidades laborales en la puerta antes de entrar y besar a tu familia? ¿Te has acordado de que la conversación con tu “prima” te ha bajado la energía porque está pasando por momentos personales duros y cuando has colgado te has ido directamente a hacer la cena de los tuyos? 

 Lo sé, son actos que nadie jamás nos enseñó todo lo que nos ensucia un día cualquiera, emocional y energéticamente hablando! Y es tiempo, aquí en éste preciso momento que me estás leyendo, que tomes conciencia y uses ésta información que hoy te estoy ofreciendo para instalar unas prácticas conscientes en tu día a día, y de ésta manera darle a tu hogar el espacio y el tiempo que se merece, ya que él nos acoge y nos protege, y nosotros se lo devolvemos con cuidados, y así la espiral del dar y recibir se instala con nuestra propia casa, y todos vibramos en la misma dirección.

Ama tu hogar, mímalo porque es un ser vivo ya que en él habita la energía de toda una familia, con sus memorias, con sus risas, con sus ilusiones, con su campo magnético conjunto, con la magia de los que allí convivís. No olvides dejar fuera todo aquello que tu hogar y sus miembros no se merezcan batallar. 

Lo emocional lo tendrás que practicar con mucha consciencia y perseverancia, tendrás que deshabituarte a entrar con la mochila llena y a acostumbrarte a hacer como un pequeño homenaje de gratitud interno cada vez que entres a tu hogar “ gracias por tener la suerte de tener  mi templo donde ser yo mismo, y por todo lo que hay dentro”

Lo energético se cuida desde el detalle de compartir espacio con plantas, hierbas aromáticas como laurel, romero, lavanda, palo santo, música clásica, meditación, canto, bailar, risas y expresiones de amor.

Cuidamos también nuestro hogar de presencia de gente que no deseemos realmente que esté allí, o aquella con la que tienes claro que la conversación se va a desarrollar en un tono tenso. No pasa nada que te tomes un café con ésa persona, pero en la calle!

Cuidamos de nosotros y de los nuestros, y con ello del Hogar.

Gracias por estar al otro lado

Juntos somos más fuertes

Camino Consciente

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